Trucos para mantener tu casa limpia más tiempo

¿Tardas en limpiar la casa y al cabo de dos días vuelve a estar sucia de nuevo? Eso es porque no lo haces correctamente ni con la frecuencia necesaria. El tiempo es un factor esencial para que la casa no esté limpia, pero no una excusa. Mantener unos hábitos para el mantenimiento de la limpieza del hogar ayudará a que se haga más rápido y que sea más duradero.

Con estos sencillos trucos, podrás mantener tu casa limpia más tiempo.

Establece una rutina

Es una de las primeras reglas de oro. Es necesario un orden para no limpiar un día sí, otro no, cuando tenemos ganas… Con unos hábitos será todo más fácil, como todo en la vida.

Limpiar mientras cocinamos

Hay que estar con cuatro ojos cuando cocinamos, pero mientras esperamos el horno o a que la olla caliente los alimentos, ya podemos empezar a recoger todo lo que hemos utilizado. Dos tareas en vez de una hacen que ganemos tiempo.

Simplifica

De inmediato, no lo dejes para mañana.
Cuando dejamos la limpieza para otro día, las cosas se acumulan y luego tardamos más en que todo esté reluciente. Si acabamos de cocinar o comer, de inmediato limpiar y lavar todo lo que utilizamos. De lo contrario la grasa se reseca y luego cuesta más quitarla.

15 minutos al día

Aunque estés muy atareado, seguro que tendrás 15 minutos al día para repasar lo más importante de la casa. Es decir, limpiar los baños, la cocina, los suelos y quitar el polvo. Son tareas esenciales que deben hacerse cada día para el mantenimiento de casa. Ya dejaremos para otro día la limpieza más exhaustiva.

Los productos necesarios

De nada servirá que tengas un producto para todo. No se trata de comprar innecesarios productos de limpieza, pero sí los más eficaces y específicos para cada rincón y material. Será más fácil y todo lucirá por más tiempo. Recuerda que lo barato sale caro.

Tareas por días

Otra manera de organizar la limpieza del hogar es destinar un día a cada estancia. Los lunes toca 30 minutos al baño, los martes a la cocina, el miércoles a quitar el polvo de toda la casa, el jueves a limpiar habitaciones… y luego debemos incluir un día semanal de más esfuerzo y tareas mensuales, algunas mas pesadas y que precisan de más tiempo, como limpiar ventanas y jardín.

Tirar cosas, no lo necesitas

La limpieza será más fácil cuando no tenemos tantos objetos y muebles que limpiar. Por tanto, de vez en cuando toca tira/dar/vender/regalar ropa y utensilios de todos y de toda la casa que ya no usamos o necesitamos.

Superficies sin miles de objetos

Superficies, estanterías y rincones… todo lo que sea acumular objetos va a costar más de limpiar. Por tanto trataremos de tener despejadas las superficies.

Atención a las zonas ocultas

Seguro que hay rincones que no limpiamos casi nunca y luego están demasiado sucios. Presta atención a las zonas ocultas y no te olvides de ellas, ahí están.

Baño limpio al instante

Aprovecha tras lavarte los dientes para limpiar el lavabo, pasa un agua y desinfectante tras ducharte… La rutina y hacer varias cosas a la vez son la clave para una limpieza más eficiente.

 

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